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Monaguillos

 

¿Qué es? ¿De qué se trata esto de “Monaguillos del Milenio?

Es una metodología de formación que se inserta de modo natural en la dinámica de cualquier parroquia, a través de unos contenidos de formación en cuatro áreas:
Espiritual: El monaguillo es ante todo un cristiano que ora y tiene vida interior.
Litúrgica: El monaguillo sirve con dignidad “la mesa del Señor”.
Catequética: El monaguillo conoce la profundidad de los misterios en los que sirve.
Apostólica: El monaguillo busca irradiar ese amor de Cristo a quien sirve.

¿Cómo participar en este proyecto?
Hay dos niveles de participación:
Como Monaguillo
Niños que hayan hecho la primera comunión o estén a punto de hacerla.
Que sientan la invitación de Jesucristo a servirle como monaguillos ayudando la Santa Misa
Como responsable de Monaguillos
Sacerdotes que deseen ayudarse de este programa de formación para sus monaguillos.
Catequistas o sacristanes que quieran ayudar al sacerdote en la consolidación del grupo de monaguillos
¿A qué se compromete un niño que quiere ser monaguillo?
Se compromete a cultivar la amistad con Jesucristo en la Eucaristía.
Se compromete a incrementar sus conocimientos del catecismo y de todo lo que rodea el servicio del altar.
A través de los medios que “Monaguillos del Milenio” le ofrece.
Y estar siempre disponible para ayudar a su párroco en todo lo que él pueda necesitar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un monaguillo debe ser....

 

 

Fiel seguidor de Jesucristo
Fiel hijo de María
Defensor del Papa y de la Iglesia
Responsable y constante en sus deberes
Cariñoso y obediente con sus padres
Respetuoso y amante de todos
Enemigo de la pereza
Amante del orden y del trabajo
Alegre, entusiasta y servicial
Joven de voluntad y de carácter
APÓSTOL DE CRISTO

 

Biblia

La Historia Sagrada

 

Biblia

 

La Historia Sagrada es la historia de la verdadera religión. Por esto, es muy importante que vayamos conociendo y entendiendo lo que en ella se explica.

Esta Historia se halla contenida en los libros de la Sagrada Escritura, es decir la Biblia. Estos libros fueron escritos por inspiración de Dios.

La Biblia se divide en dos partes: la primera, Antiguo Testamento, comprende los sucesos que prepararon la venida de Nuestro Señor Jesucristo y la segunda, Nuevo Testamento, lo que aconteció después.

 

contenidos anteriores

 

 

 

Riquezas de la biblia

En la Biblia el nombre de las personas es muy importante.
Los israelitas creían que el nombre respondía a las cualidades del que lo llevaba.
Así, el significado de algunos nombres de personajes de la Biblia son estos:

Abraham:
Sara:
Isaac:
Jacob:
Miguel:
Gabriel:
Rafael:
Esaú:
Israel:

Padre de una multitud
Princesa
Sonrisa de Dios
Dios le protege
¿Quién como Dios?
Fortaleza de Dios
Medicina de Dios
El pelirrojo
El que lucha con Dios

Simeón:
Neftalí:
Moisés:
Salomón:
Samuel:
Manuel:
Belén:
Pedro:
Rubén:

Dios ha oído
El que lucha
Salvado de las aguas
El que trae la paz
A Dios se lo pedí
Dios con nosotros
Lugar del pan
Piedra
Dios miró mi dolor

 

La Historia Sagrada

La Historia Sagrada es la historia de la verdadera religión. Por esto, es muy importante que vayamos conociendo y entendiendo lo que en ella se explica.

Esta Historia se halla contenida en los libros de la Sagrada Escritura, es decir la Biblia. Estos libros fueron escritos por inspiración de Dios.

La Biblia se divide en dos partes: la primera, Antiguo Testamento, comprende los sucesos que prepararon la venida de Nuestro Señor Jesucristo y la segunda, Nuevo Testamento, lo que aconteció después.

 

MARIA y el Monaguillo

 

¿Quién es María?

 

 

En la sección anterior explicamos cómo la fe de un niño consiguió el milagro de su curación ante la Virgen de Lourdes. A partir de ahora, profundizaremos en el papel de María en nuestra vida cristiana.

María es madre de Cristo y madre de la Iglesia. Ahora en Navidad acabamos de revivir, el momento en el que da a luz al Hijo de Dios. Con su “SÍ”, María se convierte en el instrumento de Dios para su plan de salvación de todos los hombres. Pero no queda todo ahí. En el momento antes de morir, Cristo mismo, al decirle a Juan: “Ahí tienes a tu Madre”, nos la entrega para que María continúe siendo nuestra Madre siempre.

Por eso, Ella ha sido escogida por Dios para guiarnos en nuestro camino al cielo. En esta sección, iremos conociéndola y queriéndola cada vez más. Daremos pautas para empezar desde ahora, una amistad con María que nos haga ser mejores y nos ayude en nuestra misión de evangelizadores.

Se lo diré a tu madre

Un niño a consecuencia de un virus desconocido, se había quedado paralítico.
Sus padres lo llevaron a todos los especialistas que pudieron, sin lograr que el niño volviese andar.
Era, sin embargo, una familia de sólidas raíces cristianas y por ello nunca perdieron la esperanza de encontrar una solución, al tiempo que ofrecían con ejemplar entereza ese sufrimiento a Dios Nuestro Señor.
Se presentó la oportunidad de ir en peregrinación a Lourdes, en el así llamado “Tren de la Esperanza”.
Los padres esperaron el viaje y también se encargaron de animar al chico, diciéndole que la Virgen María era capaz de curarle; que tuviera fe, que Ella se encargaría. Llegaron, estuvieron en la gruta, después se baño en las piscinas de los enfermos sin que se notara mejoría alguna.
Los padres le insistían al chico en que no se desanimara y le dijeron que, cuando el sacerdote pasara con la Eucaristía en la custodia dando la bendición a los enfermos, le pidiera a Jesucristo el milagro.
Llego el momento en que el sacerdote pasó frente a él, y el niño, al ver que no se curaba, le dijo a Jesús:
“No me has curado, se lo diré a tu madre”.
El sacerdote que lo oyó, dio media vuelta y volvió a bendecir al niño, que en ese instante quedó curado y dejando la silla de ruedas empezó a caminar de nuevo.
Así es la Santísima Virgen. Ella tiene un poder especial de intercesión ante Dios.
Como madre nunca permite que el enemigo de nuestras almas se salga con la suya si nosotros sabemos acudir a ella con sencillez y confianza.
A ella le invocamos como “puerta del cielo”, pues por más obstáculos y estorbos que tengamos para acceder a él, ella estará siempre alerta para abrir si es necesario un agujero por el cual podamos entrar.

MISA

Partes de la Misa

La celebración Eucarística se divide en distintas partes que es importante que como monaguillos conozcamos.

Empezamos siempre por el Saludo del Sacerdote y por la oración inicial. Al igual que cada vez que entablamos comunicación con una persona, en la misa introducimos la celebración con un saludo para preparar nuestro corazón para lo siguiente.

La Liturgia de la Palabra es muy importante. En ella escuchamos un texto del Antiguo Testamento seguido de un Salmo.

Más tarde el sacerdote lee el Evangelio, que como sabemos narra los acontecimientos de la vida de Jesús. Después de esto, el sacerdote realiza la homilía, a través de la cual nos ayuda a entender lo que hemos leído y a aplicarlo en nuestra vida.

Al terminar la homilía, todos los presentes rezamos el Credo o Profesión de Fe. Al repetir estas palabras, renovamos nuestra confianza en las verdades que dan sentido a nuestra vida. A continuación se reza la oración de los fieles. En este momento, todos elevamos a Dios nuestras intenciones para la Celebración. Pedimos por el Papa, por la Iglesia, por los más necesitados, etc

Una vez se han preparado las ofrendas (momento en el que como ofrenda presentamos a Dios todo lo que somos y tenemos) se pasa a la Plegaria Eucarística. Dentro de ésta se encuentra la Consagración o momento culminante de nuestra celebración. Es ahora donde el sacerdote convierte el pan y vino en el cuerpo y sangre de Jesucristo.

Antes de comulgar, todos hacemos un gesto de paz. Como comunidad de fieles manifestamos públicamente que buscamos vivir la caridad de los primeros cristianos, dándonos la mano, pero sobre todo buscando la paz en nuestros corazones.

En la Eucaristía, todos comulgamos de este cuerpo de Cristo y nos convertimos en auténticos sagrarios vivientes. No debemos olvidar el regalo tan grande que Dios nos ha hecho, dejándonos a Cristo realmente para iluminarnos en el camino.

Después de la oración del sacerdote, concluimos la celebración con una bendición final y despedida.

 

 

 

La Misa

La Celebración Eucarística es la cumbre de la actividad de la Iglesia y el centro hacia el cual debe converger toda la vida Cristiana. Cristo Eucaristía es el centro, modelo y ejemplo de la vida de un monaguillo. Conviene para vivir mejor la Santa Misa, hacer un momento de silencio unos minutos antes para darme cuenta del gran privilegio que Dios me da. Voy a ayudar la Santa Misa, es decir, voy a servir de cerca de la persona de Cristo. Dado que se trata de una auténtica fiesta, no puedo llegar con las manos vacías. Por eso en esos momentos de silencio antes de empezar la misa tengo que agrupar todo lo que le quiero ofrecer a Dios para que, cuando llegue el ofertorio, lo deposite en la patena del sacerdote y así mi participación sea completa y no meramente pasiva.


Las partes de la Misa son cuatro:
- Ritos iniciales
- Liturgia de la palabra
- Liturgia eucarística
- Comunión y conclusión

El los ritos iniciales preparamos nuestro espíritu reconociendo que somos pecadores y le pedimos perdón a Dios, al tiempo que reconocemos su inmensa gloria y majestad.
Son un momento para situarnos como creaturas delante del Creador.

La liturgia de la Palabra que consiste en escuchar atentamente las lecturas y la predicación del sacerdote, tiene la finalidad de alimentar nuestro espíritu con la sabiduría que brota de la Sagrada Escritura y conocer, a través de ella, los misterios de nuestra salvación que quedan resumidos maravillosamente en la profesión de fe que es el Credo.

La liturgia eucarística nos acerca a Jesucristo que se hace presente en el altar a través de las palabras de la consagración pronunciadas por el sacerdote sobre el pan y el vino que previamente se han presentado a Dios para que los convierta en pan de vida y cáliz de salvación.

En la comunión viene ese encuentro maravilloso del alma con Jesucristo.
Momento de intimidad y de amor. Dios mismo viene a mí para fortalecer mi debilidad, dar luz a mi espíritu y proyectar mi caridad por el apostolado al invitarme a darlo a conocer a todos aquellos que aún no le conocen o conociéndole viven alejados de él por el pecado o las tinieblas de la incredulidad.

índice

 

 

 

 

FORMACION

 

Formación

 

A partir de este momento, cada quince días podrás acceder a los temas de formación elementales para ser un buen monaguillo (consultar el calendario en el apartado de noticias).

Es importante que vayas siguiendo las actualizaciones porque dichos temas seguirán un orden. No obstante, si te has perdido alguno, contacta con nosotros y te los haremos llegar. Como sabes, próximamente podrás solicitar diversos temas a través de presentaciones de Power Point.).

Las áreas de formación son:

- Espiritual - Catequética - Litúrgica - Apostólica - Humana

 

Presentación

En este apartado iremos dando unas pautas, básicamente de distinción, para que tú como monaguillo de Jesucristo, sepas presentarte correctamente a ayudar la Santa Misa. Bien es verdad que lo más cuidado ha de ser el alma, ella debe estar siempre en gracia de Dios, y esto es lo principal, pero también tienen su importancia los aspectos externos como la limpieza del calzado, estar bien peinado, las manos limpias etc..., pues la mesa que vas a servir es la mesa del Señor. Habrás visto que en los grandes banquetes quienes sirven siempre van vestidos muy elegantes, casi de etiqueta. Pues no hay comparación entre esos banquetes y ese banquete celestial que es la santa misa. Por ello, todo lo que digamos sobre el orden y la distinción que deben reinar en la Celebración de la Eucaristía, será poco. Y dado que esta formación no se logra con sólo desearla, hay que ir formando hábitos de orden y distinción. De momento te proponemos que empieces por ser ordenado en tu propia habitación. Eso te ayudará a desarrollar la capacidad para detectar lo que está fuera de sitio y así podrás ayudar mejor a tu párroco o capellán en las mismas celebraciones. Así pues la consigna para esta primera temporada es la de fomentar el orden de tu habitación y de las cosas que usas.

 

 

Espiritual

La vida de gracia

 

 

Hemos oído muchas veces que la vida de gracia tiene que ser el núcleo de nuestra vida espiritual. Pero, ¿qué es esto de la vida de gracia y la vida espiritual?

Como hemos dicho anteriormente, los cristianos tenemos que cuidar, así como lo hacemos con el cuerpo, nuestra alma para que esté siempre limpia delante de Dios. Y precisamente la vida de gracia es cuando nos presentamos delante de Él sin mancha y así podemos cultivar una vida de amistad y cercanía con Él.

Por lo tanto, preocuparse por mantener una vida de gracia quiere decir estar siempre alerta para crecer en la amistad con Jesús. Como con nuestros amigos del colegio, con Él podemos tener detalles, grandes conversaciones y dedicarle parte de nuestras acciones para conocerle más.

¿Cómo se logra esto? De dos maneras concretas que conoceremos e iremos desarrollando en este apartado: los sacramentos y la vida de oración.

 

 

 

Catequetica:

Catecismo

 

 

 

Antes de empezar a conocer los contenidos fundamentales de nuestra fe, es muy importante que sepamos lo que es el catecismo y sus contenidos.

Este apartado lo desarrollaremos a base de preguntas y respuestas, que luego nos serán muy útiles para los concursos internacionales de monaguillos. ¿Qué es el catecismo?
Es un don de Dios y de la Iglesia a todos los cristianos y hombres de buena voluntad.

¿Por qué se llama Iglesia católica?
Porque vale para todos los fieles católicos en cualquier parte del mundo.

¿De qué trata el catecismo?
De cuatro cosas:
a) Lo que debemos creer.
b) Lo que debemos celebrar (Liturgia).
c) Cómo debemos vivir los mandamientos.
d) Cómo debemos orar (Padrenuestro)

 

 

Liturgica:

Significado de la litúrgica

 

 

Para entender el significado de la liturgia, es muy importante primero que recordemos lo que celebramos en ella.

Estamos tan acostumbrados a ir a misa, y los monaguillos estamos tan acostumbrados a ayudar en la misa, que algunas veces se nos olvida lo importante que es lo que estamos celebrando.

En la liturgia celebramos el Misterio de Cristo. Pero, ¿qué quiere decir esto exactamente? Como sabemos el hombre abandonó a Dios tras desobedecerle en el paraíso y Dios, en vez de olvidarse de nosotros, estableció una Alianza con su Pueblo. Esta Alianza culmina con la venida de Jesucristo. Dios estableció un plan en el que su propio Hijo vendría al mundo, haciéndose hombre y muriendo en la cruz y, de esta manera, nos abriría las puertas del cielo.

Este es el gran Misterio. “Cristo con su muerte, destruyó nuestra muerte, y con su resurrección, restauró nuestra vida”. <BR<
Gracias a la liturgia podemos anunciar este gran acontecimiento para que todos los hombres sepan que Cristo ha venido a salvarnos.

 

 

 

Apostolica

 

Qué es el apóstolado

¿Qué es el apostolado?

El apostolado es mucho más que una actividad concreta que hacemos para ayudar a los demás o hablar de Dios. El apostolado es una verdadera vocación. Esto quiere decir que es una llamada de Cristo a “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”.

Estas palabras que Jesús dijo a sus apóstoles antes de subir a los cielos fueron dichas para todos nosotros. Por eso esta llamada está hecha a todos los católicos. Quien realmente se ha encontrado con Jesús, quiere que todos los hombres experimenten la felicidad de conocerle.

Por eso, como monaguillos somos realmente apóstoles de Cristo. Participamos y le ayudamos en la celebración de la Eucaristía. Éste es un apostolado muy grande y por eso tenemos que realizarlo con altura.

Pero el apostolado de un monaguillo no se reduce a su participación en la Santa Misa. ¡Podemos hacer MUCHAS COSAS por Dios!

En esta sección iremos explicando todos los tipos de apostolado que podemos hacer para colaborar con Cristo en la salvación del mundo.

 

 

 

Humana

humana

En este apartado iremos dando unas pautas, básicamente de distinción, para que tú como monaguillo de Jesucristo, sepas presentarte correctamente a ayudar la Santa Misa.
Bien es verdad que lo más cuidado ha de ser el alma, ella debe estar siempre en gracia de Dios, y esto es lo principal, pero también tienen su importancia los aspectos externos como la limpieza del calzado, estar bien peinado, las manos limpias etc..., pues la mesa que vas a servir es la mesa del Señor.

Habrás visto que en los grandes banquetes quienes sirven siempre van vestidos muy elegantes, casi de etiqueta. Pues no hay comparación entre esos banquetes y ese banquete celestial que es la santa misa.
Por ello, todo lo que digamos sobre el orden y la distinción que deben reinar en la Celebración de la Eucaristía, será poco.

Y dado que esta formación no se logra con sólo desearla, hay que ir formando hábitos de orden y distinción.
De momento te proponemos que empieces por ser ordenado en tu propia habitación. Eso te ayudará a desarrollar la capacidad para detectar lo que está fuera de sitio y así podrás ayudar mejor a tu párroco o capellán en las mismas celebraciones.
Así pues la consigna para esta primera temporada es la de fomentar el orden de tu habitación y de las cosas que usas.

 

La amistad

Para nuestra buena formación humana, es importante empezar conociendo los principales valores que tienen que regir nuestra vida.

1. LA AMISTAD

El Diccionario de la Real Academia define la amistad acertadamente como “afecto personal, puro y desinteresado, ordinariamente recíproco, que nace y se fortalece con el trato”.
Es imposible ser feliz sin dar, sin compartir, sin comunicarnos con nuestros semejantes.
Una amistad que se basa en el egoísmo y el engaño está condenada al fracaso. No es sólo compañerismo, diversión, simpatía. Ser realmente amigo es más difícil, importante y delicado. Decía Martín Descalzo que sólo es verdadera la amistad que enriquece a los dos amigos, cuando los dos dan lo que tienen, lo que hacen y lo que son. Encontrar un amigo supone la renuncia a dos egoísmos y la suma de dos generosidades.

¡No olvides las claves para una buena amistad!
1.Ser comunicativo y amable
2.Tener una alegría contagiosa y un temperamento jovial.
3.Respetar al amigo tal y como es
4.Compartir gustos, afinidades y simpatía
5.Querer hacer el bien al otro y preocuparse por sus problemas
6.Ser muy generoso: darse a uno mismo
7.Ser benevolente: estimar y admirar al amigo
8.Ser franco y sincero
9.Rezar por el amigo.
10.Saber que no es un sentimiento fugaz. Es una realidad para toda la vida

“Todas las glorias de este mundo no valen lo que un buen amigo” Voltaire

 

 

ORACIONES

 

Oración de la mañana

 

Te entrego mis manos para hacer tu trabajo
Te entrego mis pies para seguir tu camino
Te entrego mis ojos para ver como Tú ves
Te entrego mi lengua para hablar tus palabras
Te entrego mi mente para que Tú pienses en mí
Te entrego mi espíritu para que Tú ores en mi
Sobre todo, te entrego mi corazón para que en mí ames a tu Padre y a todos los hombres.
Te entrego todo mi ser para que crezcas Tú en mi, para que seas Tú, Jesús, quien viva, trabaje y ore en mí
Padre nuestro... Ave María.... Gloria...

 

Coloquio con Cristo Eucaristía

 

“Te amo, Señor, por tu Eucaristía, por el gran don de ti mismo.
Cuando no tenías nada que ofrecer nos dejaste tu Cuerpo para amarnos hasta el fin, con una prueba de amor abrumadora que hace temblar nuestro corazón de amor, de gratitud y de respeto.
Nos dejaste tu último recuerdo palpitante y caliente, a través de los siglos, para que recordáramos aquella noche en que nos prometiste quedarte en los altares hasta el fin de los tiempos, insensible a dolor de la soledad en tantos sagrarios.
Sin más gozo que ser el eterno adorador inmolado sobre el blanco mantel; sin más consuelo que saber que eras el compañero de tus elegidos, que harías más breve su dolor desde tu puesto vigilante, amoroso.
Porque conociste la soledad que iban a sentir los que siguieran tus consejos, contrarios a las normas del mundo.
Bajaste a nuestras vidas para hacer perfumada, fecunda nuestra soledad.
Desde entonces, Señor, tu carne engendra vírgenes y tu sangre mártires.
Gracias por querer prolongar tu Evangelio desde el fondo del tabernáculo; ese Evangelio íntimo que enseñas a las almas cuando te descubren su intimidad.
¡Qué pobres serían nuestras vidas sin tu compañía!
Nuestro Padre, nuestro Hermano, quieto rincón junto al que descansamos al final del vértigo de la jornada”.

 

Oración de la noche

 

Señor, que nos has dado la gracia de pertenecer a tu Iglesia y de participar en ella de tu misión de salvar a los hombres, ayúdanos a conocerte mejor y seguirte más de cerca y darte a conocer a todos los hombres.
Inspíranos valor y entusiasmo, para hacernos amigos de todo aquellos con quienes nos encontramos y poderlos acercar a Ti.
Nunca permitas que te ofendamos en palabras o acciones.
Mantennos siempre cerca de Ti y haz que seamos vigorosos miembros de tu Iglesia.
Fortalece y acrecienta tu vida en nosotros, para que cuanto hagamos, sea hecho contigo y para Ti.
Amen.
Tres Avemarías.